El silencio me aprisionó en la noche, noche fría y oscura, casi sin Luna.
Un silencio triste hubo en mi ser después de querer saber que era lo que pasaba y no encontrar las ansiadas palabras.
Mi corazón se paró, mi alma se enfrío y un triste suspiro de dentro me salió.
Tu tampoco estabas bien, te estaba haciendo daño, yo no podía soportarlo pero…
Un silencio triste no dejaba salir palabra alguna, inundó mis ojos, anudó mi garganta, pero me tragué el nudo y sequé por dentro mis lágrimas.
No quería continuar ya más así, no quería seguir haciéndote sufrir sin saber porqué yo estaba así.
Noche gris en la que yo enmudecí cuando ya no sabía que hacer por sentirte lejos, pero volví a encontrarte, volví a sentirte como antes, pero no me consuelo.
Te amo, me amas, pero no me consuelo por haberte echo daño.
Humedecí mis dos estrellas que son tus ojos…

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