
La paciencia es una virtud con la que no cuento y si la tengo, pocas veces la encuentro, por lo que cuando tengo que recurrir a ella, se me hace todo un poco, a veces diría que bastante cuesta arriba, ya me lo dijo mi querida mariliendres ayer, que tengo que aprender a esperar, a dejar que la vida pase por mi también y a no ir provocando las cosas, porque si no, no ocurre nada bueno, lo cual es cierto, tengo esa fea costumbre de ir yo originando los acontecimientos y para más verdad, es que si sabes esperar las cosas te salen mucho mejor, como aquel día ... me tenías en frente, esperé y me lo agradeciste.
Lo que al ser humano le esclaviza desde siempre es el miedo a ser uno mismo y la incertidumbre a la hora de elegir. En el fondo, tememos ser libres por mucho que también lo deseemos. Ahora, el problema no será equivocarse, ni tomar la dirección adecuada, sino no atreverse a hacer lo que realmente sientes, deseas, y piensas que puedes hacer. Intentaré no dispersarme en excusas conmigo mismo, ya que tarde o temprano tendré que dar un paso adelante y atreverte a tomar una decisión.
Haré caso a la voz que me nace del corazón y seguiré ese rumbo, ningún otro será más acertado y auténtico.
Creo que ante lo que me pasa, la mejor opción que puedo tomar, es apartarme un poco de todo, ver como van sucediendo las cosas, otorgando tiempo, siendo discreto, paciente y prudente, aunque he de reconocer que me cueste. No hay victoria sin sacrificio y el mío será este, darle tiempo al tiempo.
En cualquier caso, tomaré esto como una excelente etapa de maduración y crecimiento personal, en la que cada paso ha de ser previamente medido y analizado.
Nota personal: Simboliza la libertad para elegir; la manifestación del deseo y la voluntad de optar por el camino propio. La encrucijada entre la devoción y la obligación, la razón y la emoción; y sobre todo, el AMOR.




