viernes, 23 de noviembre de 2007

Interrogante


Entre tanto, diversos pensamientos dan vueltas en mi cabeza. Hay uno sobre todo, uno que resuena:

¿Qué será de mi futuro?

Siempre he sido bastante optimista respecto a esto, pero hoy esta pregunta da vueltas y vueltas… Me pregunto por mi futuro dentro de unos años, si habré terminado la carrera, si tendré un buen trabajo, etc.

Hoy soy más consciente de la edad que tengo y que no tengo nada. Tengo la extraña sensación de tener la partitura de la felicidad pero que no sé tocarla.

Me pregunto y me preguntaré si la Universidad fue la mejor opción. ¿Qué hubiera ocurrido si no hubiera despreciado otras formas de estudio? ¿Habría terminado ya? ¿Tendría un buen trabajo, tendría ya una vida?

Supongo que sí, no lo sé… Lo que si sé es que si así hubiera sido mi vida sería muy distinta a la actual. Por ejemplo, no estaría viviendo en Madrid.

Entonces, no te habría conocido, entonces… ¿Qué vida sería esa?

Tal vez sería una vida completa en los aspectos que ahora mismo me pregunto, pero sería vacía en otros, otros que siempre he querido llenar con algo bueno, algo que ya por fin tengo. Te he encontrado a ti.

Siempre he confiado en el futuro, (destino), en el sentido de que si algo está para ti, tarde o temprano llega a tu vida.

Es ahora entonces cuando mi mente se centra en un único pensamiento, pasar mi vida contigo.

Tengo miedo lo admito, pero sólo de perderte. Al futuro no, nunca lo he tenido, preguntas tendré siempre, pero tu eres mi principal respuesta y con eso, me basta.

martes, 13 de noviembre de 2007

Sólo por ti, sólo por tu amor...

Sólo por tu amor, sólo por tu amor… Hasta el cielo llegaría, sólo por tu amor...

Sólo por tu amor, sólo por tu amor las estrellas te traería, sólo por tu amor…

En la soledad de mis pensamientos me siento enloquecer si no estás aquí, en la oscuridad veo tus ojos, cerca, cerca de mí…

Sólo por tu amor, sólo por tu amor… Por el cielo, por la Luna, sólo por tu amor… Quiero respirar tu aliento de rosa, sentir mi corazón muy dentro de ti…

Quiero penetrar tus pensamientos y por siempre, estar junto a ti…

Sólo por tu amor, sólo por tu amor… Hasta el cielo llegaría, sólo por tu amor, las estrellas te traería sólo por tu amor, por el cielo, por la Luna, sólo por tu amor…

Sólo por tu amor…

domingo, 11 de noviembre de 2007

Érase una vez...


Una vez, no hace ni mucho, ni poco, cuando era el tiempo de la primavera, observé a alguien entre luces y sombras...
Esa noche yo no iba a salir, no me apetecía, pero en un momento sentí que debía. Anduve un largo rato esa noche, me acuerdo que ya no me apetecía pero aún así sentí que debía, que algo habría.
Llegué a un sitio y allí, lo observé durante largo tiempo, lo observé en silencio, lo observé despacio… Observé como hablaba, como sonreía, como me miraba a escondidas, lo observé hasta que tuve la calurosa sensación de que lo conocía.
Me miró, le miré… fue en ese momento en el que me quedé clavado al suelo, me quedé sin pensar nada. Al rato seguí observando, escondido entre la gente, entre las sombras y luces de ese lugar que cada momento que pasaba se hacía paraíso, ese lugar que se vaciaba a mi alrededor, donde sólo podría sentir que él existía. Él de ojos azules, de labios rojos y mejillas encendidas, él que no se atrevía y yo que me desesperaba por decirle como me llamaba, pero no podía.
Hubo un momento que pensé que se perdía pero allí se quedó, esperando en silencio, mirándome a escondidas entre tanta gente que para mi ya no existía.
Yo quería hablarle, pero no podía, mi cuerpo estaba ardiendo en la sensación de que ya lo conocía, tenía miedo…
Pero fue entonces cuando alguien me ayudó y él que no se atrevía me pregunto al oído mi nombre con una dulce sonrisa…
De eso no hace ni mucho, ni poco tiempo, pero esta historia que comenzó en la noche se ha convertido en todos los días de mi vida. Esperanza me dan tus ojos y pasión tus labios.
Mi vida cambió al llegar aquí, mi vida cambió al ver el azul de tus ojos.
Azul que me recordó al mar que había dejado atrás y al azul del cielo donde me harías llegar.


Te quiero.